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El caracol de mar 🐚

Querida familia, lo siento, pero no pudo ser. Eso que tanto deseamos, que tanto esperamos, que tanto buscamos, no se hizo realidad. Fueron demasiados obstáculos y al final, la montaña fue demasiado alta. Espero que disfruten estos días en familia, y que, a pesar de no vernos entre los presentes, cuando llegue la hora de repartir abrazos, regalos y buenos deseos, nos recuerden con cariño y sepan que hicimos todo lo posible por estar ahí en persona.

Estas palabras son reales. No es ninguna broma. Son las palabras de miles de personas que esta navidad no han podido cumplir su deseo de reunirse con sus seres queridos. Yo mismo he estado a punto de poder firmar esas mismas frases en varias ocasiones, y sin embargo, tengo la oportunidad de leerlas ante ustedes. Lo nuestro es para dejarlo todo en este instante e ir a comprar lotería porque somos realmente afortunados. Lo nuestro es un verdadero privilegio y hoy me siento muy agradecido de poder estar aquí.

Y es que no ha sido fácil. No ha sido fácil para ninguno de los que estamos hoy aquí. Desde mi hija, hoy la más pequeña, hasta mi papá. Todos aquí, hemos tenido que adaptarnos a cambios drásticos y situaciones excepcionales. Fines de ciclo que no terminan de cerrarse y que tratamos de superar. No ha sido fácil porque por el camino se han ido dinero, salud, amigos y seres queridos. Algunos aquí han tenido que despedirse ya de personas cercanas. Otros hemos cambiado de trabajo o de casa, o de ciudad. Nos han encerrado y aislado de nuestras familias. Nos han cambiado las reglas del juego y hemos leído las mismas malas noticias durante casi un año. Nos han cancelado viajes y hemos tenido que buscar mil y un soluciones para cuadrar siete días donde poder convivir todos juntos después de mas de tres años. 

Pero aquí estamos, y es importante, agradecer lo afortunados que somos. Sepamos que a pesar de lo nefasto que ha sido este año, hemos caído de pie, tenemos salud, trabajo y estamos juntos. Lo demás, es lo de menos. Este instante es un privilegio al alcance de muy pocos pero también es justo decir que una parte de la suerte se persigue y pocos como nosotros la hemos perseguido tanto para llevar a cabo este viaje tan especial. Les doy las gracias por no tirar la toalla y por hacer el esfuerzo necesario para estar aquí a pesar del trabajo, a pesar del riesgo, a pesar de todo. 

Quiero también decirles lo feliz que me hacen al demostrarme a mí y a mi familia el amor que sienten por nosotros. Sin el apoyo de Sofie, jamás hubiera podido hacer realidad este viaje y verla feliz a ella y a Zoe en sintonía con todos los demás es poco menos que todo lo que necesito. También quisiera corresponder a todas las invitaciones, los favores recibidos y los regalos pero sabiendo que no nos falta nada, y siendo fiel a mi estilo de regalar experiencias, espero que la perseverancia y resiliencia mostrados por este feliz trio para estar aquí en persona y los momentos que juntos hemos vivido gracias a ese esfuerzo, puedan plasmar, si no en sustancia al menos en esencia, mi mas sincero agradecimiento y nuestro amor por todos ustedes. Que sea eso y no el “lujoso” souvenir que acaban de recibir, lo que recuerden de nuestra fugaz visita.

Gracias familia por estos días. Los quiero mucho. Muy a mi manera, con mis más y sobre todo con mis menos. Lleno de carencias pero hasta arriba de buenas intenciones. Y así como el caracol nos evoca recuerdos del mar a pesar de no estar ahí, que nuestros escasos encuentros, dejen la huella necesaria para seguir queriéndonos sabiendo que hoy estamos juntos y que en este 2020, eso suena más que suficiente.

Con mucho amor, 

Sofie, Zoe y Fran

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